Golpeo fuertemente pensamientos que entorpecen mi nuevo camino, incluso ahora los veo caminar junto a mi sombra.
Asustada me escondo en el margen de mi vida xq me doy cuenta de que se me ha olvidado soñar. Quizá sólo me olvidé de olvidar.
Y grito, pero mi voz no suena en este silencio.
Y lloro, pero él ya no va a voltear a verme, ya nunca más… Quizá ya no sabe entenderme, quizá nunca lo hizo.
Busco muy adentro a la increíble mujer que todos parecen ver. Todos… menos él.
Yo tampoco puedo verla, creo que no quiero verla, sólo veo a una pequeña niña de papel que me mira y me sonríe inocente desde su prisión. Ahí está, sentada detrás de enormes barrotes de miedo y cristal. Sigue esperando a que alguien le enseñe el camino de baldosas amarillas.
Archivo de 28/02/06
