Archivo de Enero 2006

h1

Changes! But not in my life…

Enero 29, 2006


Aquí estoy, lavándole un poco la cara al blog que tanto rosita empezaba a darme grima. Ahora es básicamente igual aunque en verde, pero es que esta sigue siendo la única plantilla que me gusta =S
En otro orden de cosas, debido al mal tiempo tuve que retrasar mi salida -no el viaje definitivo- hasta mañana, si es que mañana se puede, que yo digo que sí! Estaré fuera pero seguiré dando guerra ¿eh? Además sólo será hasta el día 3…
Y para finalizar, no me entretengo que mañana madrugo, por si alguien tenía curiosidad por saber qué era aquello importante del jueves, decir que no lo sé… ¬¬’ ¡Algo debía suceder cómo no! Tuvimos ciertas diferencias en el momento de fijar una hora ya que ambos parecíamos tener una apretada agenda… – ¬¬’ PART II- Y no pusimos fecha para otro día, ni plan B… Ese mismo jueves él se iba a una casa no sé dónde por unos días y eso es todo. Supongo que fue aunque cayó una que pa’ qué te cuento, -Diooos castiga sin palo ni piedraaa.. XD! Perdón, perdón ha sido un momento de debilidad…=p-
And that’s the story. Cómo véis nada del otro mundo en mi vida estos días… Y sí, ya sé que se supone que después de lo que dije del muro no debería haberme importado no quedar. ¡Pero yo quiero saber qué era lo importante! Quién me entienda que me compre… Bueno ya sabéis lo que dicen: consejos vendo y para mí no tengo =S.
¡Besos!

h1

Sweetly he kills me

Enero 25, 2006


Y Momo dijo:

Porque no es suficiente con amar, porque encima hay que ser valiente. Porque hay que arriesgarse a poder sufrir y a perder, porque sólo si desde el principio sabes que vas a perder es cuando ganas.

Todos sabemos que lo que he citado arriba es una verdad como un templo nos guste o no. Es tan cierto como que hay a veces personas que nos marcan, personas que se clavan en nuestra existencia por X motivo y que a pesar de que el tiempo pase o las situaciones cambien siempre son capaces de arañar trocitos de alma cada vez que reaparecen… Hacía más de dos meses que no le oía, desde el día que decidí odiarle -el día que sus palabras abrieron heridas en mi piel como nunca antes lo habían hecho, dejando al descubierto pedazos de mi que había olvidado que existían y que, para ser más exactos, coincidió con el día de mi cumpleaños-. Me sonó lineal, frío, distante, lejano, carente de emoción -dejemos a un lado mi pregunta sobre las armas de fuego y su respuesta-, algo así como un discurso previamente ensayado. Resulta que hemos “posiblemente quedado” el jueves para que me cuente algo: algo importante para él y quizá también para mí, aunque puede que después de que me lo haya contado yo crea que no es o era importante aunque sí lo es para él que bueno en realidad tampoco es tan importante. -Eso dijo exactamente-
Y aquí me tenéis pensando que diablos será, si me dolerá o me hará reír… Y lo más importante xq ahora que había creado un muro aparentemente fuerte entre nosotros.

h1

My city in ruins

Enero 18, 2006

(…) No intentes enterrar el dolor: se extenderá a través de la tierra, bajo tus pies; se filtrará en el agua que hayas de beber y te envenenará la sangre. Las heridas se cierran, pero siempre quedan cicatrices más o menos visibles que volverán a molestar cuando cambie el tiempo, recordándote en la piel su existencia, y con ella el golpe que las originó. Y el recuerdo del golpe afectará a decisiones futuras, creará miedos inútiles y tristezas arrastradas, y tú crecerás como una criatura apagada y cobarde. ¿Para qué intentar huir y dejar atrás la ciudad donde caíste? ¿Por la vana esperanza de que en otro lugar, en un clima más benigno, ya no te dolerán las cicatrices y beberás un agua más limpia? A tu alrededor se alzarán las mismas ruinas de tu vida, porque allá dónde vayas llevarás a la ciudad contigo. No hay tierra nueva ni mar nuevo, la vida que has malogrado, malograda se queda en cualquier parte del mundo. (…)

Beatriz y los cuerpos celestes, Lucía Etxebarría
Y aquí me tenéis de nuevo citándola… No es que sea mi gurú pero muchas veces me hace pensar, -demasiado- creo que ya os comenté algo al respecto.
Hoy la tarde se presentaba completamente tranquila y no se me ocurrió otra cosa que hojear viejos libros, releer mis capítulos o páginas preferidas… Finalmente llegué a éste, leí esta parte y a pesar de que continué adelante, esto se quedó martilleando mi cerebro. Una idea condujo a otra, otra a la de más allá, y al final todo se me antojó como mi propia tela de araña. Total, que cuando ya estaba hecha toda una Spidergirl empezó la batalla campal en mi cabeza… Mi viaje de febrero se aproxima y si bien es cierto que siempre he creído lo citado arriba -incluso antes de leérlo en el libro-, deseo con todas mis fuerzas que no me pase a mí. Quiero marcharme, empezar de nuevo sin llevarme mi ciudad en ruinas al hombro como la casa de un caracol. Quiero marcharme y encontrar mi botón ese que cuando lo aprietas te hace sonreír…

Se aceptan argumentos a favor y en contra, pedradas, criticas y también abrazos, muchos abrazos.

h1

Just feelings

Enero 15, 2006

BÁILAME EL AGUA

Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto. Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor. Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado. Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro,
que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azucar. Sin aliento.

Sin nada más que añadir…

h1

I continue being this girl to the one that costs an immense work to center in being happy

Enero 12, 2006


(…) Pero no era de mis gustos musicales que quería hablarte al mencionar aquella canción, sino de por qué tanta gente se siente dos dentro de uno, de por qué yo siempre me he sentido dos. Una, mi yo esencial, la persona que verdaderamente soy bajo todas estas capas de cebolla de disfraces y convenciones sociales que se superponen unas a otras y esconden lo que hay en el interior, en mi centro mismísimo, en el circulo último y oscuro: una criatura escondida que se alza intacta desde las memorias de la infancia, sosteniendo como puede el puente de mi vida y de las secretas razones que la mueven. Y la otra, la persona que no soy pero que los demás decían que era: un absoluto, auténtico y soberano desastre. Porque desde que lo recuerdo he escuchado a mi madre decir según entraba en mi habitación: “Hija, mira que eres desastre, que tienes tu cuarto hecho una leonera”. Y también una histérica, porque así me ha llamado desde siempre mi hermano Vicente: “Eva, te quejas de vício porque eres una hitérica” Y, cómo no, una inmadura, o eso deduje de los comentarios de Asun, que no paraba de decir que su hermana pequeña (osea yo) nunca se casaría porque en el fondo no era más que una inmadura incapaz de sentar la cabeza.
(…) Y, por supuesto, una gorda o eso se entendía por las miradas desdeñosas que me dirigía mi hermana Laureta cada vez que me veía comiéndome una chocolatina.
Eva (la desastre, histérica, inmadura y gorda, yo misma) a pesar de todo, no era exactamente como los demás creían. (…)

Un milagro en equilibrio, Lucía Etxebarría

Pues no, que no se asuste nadie, ni me he cambiado de nombre y de familia con ningún programa de protección de testigos, ni me han salido hermanos de debajo de las piedras… Pero estoy segura de que alguna vez habréis leído algo y habéis dicho: okaaay dónde está la cámara oculta? Xq os parece que os lo hayan escrito a vosotros. No sé cuántas veces me habrá hecho sentir así mi tocaya “La Etxebarría”, y evidentemente sé que lo seguirá haciéndo muchas más, xq ella es así y sus personajes siempre son capaces de tocarme los co…, de tocarme la fibra.
Esta vez quise compartirlo xq a veces yo también me siento Eva , quizá ya no me sienta gorda, bueno pero me he sentido… Y si Eva al fin y al cabo. Alguien con muchas capas a lo Srek, un momento, un momento si tengo capas como las cebollas, y los ogros tienen capas tambien como las cebollas… ¿Quiere decir que soy un ogro? Bueno en el caso de que lo sea soy un ogro muy sexy seguro =D Sea como fuere ya salió la Luna, ya sabéis ese trocito de mágia que sale cada noche, hasta en los peores momentos, para recordarnos que el próximo es un buen día en potencia… Seguro que si ya salió la Luna todo está bien así que yo os dejo por hoy.
Un beso.

h1

My heart looks for him, and he is not with me

Enero 9, 2006

Bueno, esto que viene a continuación, es uno de mis poemas favoritos, se llama POEMA XX y está incluído en el libro XX POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA, es de Neruda.
¿Qué xq os escribo esto por aquí hoy? Sencillamente xq aunque lo niegue, le echo terriblemente de menos y creo que necesito un abrazo extra y helado de chocolate… Y me siento un poco como el poema.
Besitos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.”

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda, poeta chileno (1904-1973)